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S-Adenosil metionina (SAMe)

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S-Adenosil metionina (SAMe) - Efectos sobre la salud mental
by: Philip Rouchotas, MSc, ND

Bolton Naturopathic Clinic
64 King St W, Bolton, ON, L7E 1C7

info@boltonnaturopathic.ca



S-Adenosil metionina (SAMe) - Efectos sobre la salud mental




¿Qué es la SAMe?

La S-Adenosilmetionina (SAMe) es una molécula ampliamente distribuida en todo el cuerpo y que es crucial en múltiples reacciones bioquímicas. La SAMe atrajo por primera vez la atención de los investigadores en 1970, y desde entonces se ha utilizado como un antidepresivo en Europa. Sin embargo no estuvo disponible en Norte América sino hasta los últimos 15 años aproximadamente. Bioquímicamente, la SAMe funciona como un donador de grupo metilo, y actúa en las mismas vías del ácido fólico y la vitamina B12. La más notable de éstas es el ciclo de la homocisteína, el cual recicla la homocisteína a metionina, utilizando ácido fólico, vitamina B12 y SAMe durante el proceso. La homocisteína es un marcador bien conocido del riesgo cardiovascular. Por ende, la SAMe puede ser crucial en la reducción del riesgo de enfermedades e infartos cardiacos. La SAMe también es necesaria en la síntesis de la creatinina, carnitina, así como de neurotransmisores importantes en el cerebro. A pesar de que existe interés por la función del SAMe en una variedad de condiciones incluyendo la fibromialgia, la osteoartritis, y las enfermedades hepáticas, así como en la salud mental, nos enfocaremos principalmente en el papel que tiene en la salud mental y los trastornos del estado de ánimo.

Han sido propuestos múltiples posibles mecanismos para explicar el efecto de la SAMe sobre la salud mental. En primer lugar, la SAMe es un cofactor requerido para la síntesis de ciertos neurotransmisores, señaladores químicos producidos por el cerebro. Estos incluyen la norepinefrina, la serotonina, y la dopamina. Un suministro elevado de SAMe puede incrementar la producción de neurotransmisores aparentemente deficientes en pacientes con trastornos del ánimo. En segundo lugar, se cree que la SAMe tiene un posible rol en la metilación de los componentes de la membrana celular, llamados fosfolípidos, los cuales pueden alterar la fluidez de la membrana y de este modo afectar la comunicación intercelular, incluso en el cerebro. Finalmente, la SAMe es capaz de metilar el ADN, afectando la expresión de los genes involucrados en la regulación del estado de ánimo.[1]


Depresión Depresión

Los medicamentos antidepresivos pertenecientes a la categoría de los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (SSRI – por sus siglas en inglés Selective Serotonin Reuptake Inhibitors) representan el tipo de antidepresivo usualmente más prescrito. Los SSRI también son usados frecuentemente como tratamiento de primera línea para la depresión, antes que otras medicaciones más potentes. Desafortunadamente, los SSRI están sujetos a ciertas limitaciones. Primero, la tasa de respuesta a los SSRI a menudo es subóptima, alcanzando un alivio inadecuado de los síntomas, especialmente en pacientes con depresión de leve a moderada, y/o con una alta probabilidad de recaída. En segundo lugar, efectos secundarios tales como fatiga, decadencia del estado de ánimo, insomnio, concentración pobre, perdida de la libido y aumento de peso, son comunes. El descubrimiento de agentes naturales que tienen la habilidad de aumentar la efectividad y disminuir los efectos secundarios de los antidepresivos sería un gran avance en ésta área.

Múltiples estudios han evaluado los efectos antidepresivos del SAMe. Una prueba aleatorizada, doble ciego, controlada por placebo, evaluó la capacidad del SAMe para aumentar la efectividad de los medicamentos SSRI. Se inscribieron un total de 73 participantes calificados como “no-respondedores” a la terapia con SSRI. Los participantes continuaron con su medicación con los SSRI y adicionalmente recibieron 800mg de SAMe o placebos, dos veces al día durante seis semanas. La depresión de los pacientes se monitoreo utilizando la Escala de Hamilton de 17 ítems Para la Evaluación de la Depresión (HAM-D). Para el final de las seis semanas, la tasa de respuesta y la tasa de remisión según el HAM-D fue mayor para los pacientes tratados con SAMe (36.1% y 25.8% respectivamente) comparado con los del grupo placebo. En el grupo SAMe, más del 36% de los pacientes experimentaron una respuesta al tratamiento, comparado con el 17% de los del grupo placebo. Un total del 25% de los pacientes en el grupo de la SAMe tuvo una remisión, mientras que solo el 11% de los que formaban parte del grupo placebo la tuvo. Los autores concluyeron que “la SAMe puede ser una estrategia de tratamiento adyuvante efectiva, bien tolerada, y segura para aquellos que no responden a los SSRI y que padecen de trastornos depresivos mayores”. [2]

Se realizó un análisis secundario sobre los mismos pacientes, en busca del efecto de la SAMe sobre la tasa de discapacidad cognitiva que es frecuentemente asociada a la depresión. Los resultados demostraron que hubo una gran mejoría en la habilidad para recuperar la información, y una tendencia a encontrar mejor las palabras en los pacientes que recibieron en adjunto la SAMe, comparados con los pacientes que recibieron el placebo. Los autores concluyeron que “La SAMe puede mejorar los síntomas cognitivos relacionados con la memoria en los pacientes deprimidos” y amerita más investigación.

Un estudio previo investigó el efecto de la SAMe en pacientes con una depresión resistente estando bajo medicación con el SSRI venlafaxina. A un total de 30 pacientes que respondían parcialmente o no tenían respuesta ante la venlafaxina, se les dio de 800 a 1600mg de SAMe al día durante seis semanas. Después de 6 semanas, la Escala Hamilton para la Evaluación de la Depresión reveló una tasa de respuesta del 50% y una tasa de remisión del 43% posterior al tratamiento con SAMe. Este es un resultado impresionante dado que los sujetos habían respondido pobremente a la terapia farmacológica. Los efectos secundarios incluyen síntomas gastrointestinales leves y dolor de cabeza.


Poblaciones Especiales Poblaciones Especiales

Finalmente, la SAMe ha sido estudiada en poblaciones específicas de pacientes que sufren de depresión. Estos incluyen pacientes que padecen de VIH/SIDA y pacientes con Parkinson. Un total de 20 pacientes VIH positivos fueron tratados con SAMe durante ocho semanas. Para el final de este periodo de tiempo, se presenció una mejora rápida y significativa de la depresión. El inicio del efecto fue tan rápido como una semana, con una mejoría progresiva adicional durante el curso de las ocho semanas.

Un estudio piloto evaluó a 13 pacientes con la enfermedad de Parkinson (EP) quienes habían sido previamente tratados con antidepresivos, los cuales presentaron pocos beneficios ante la medicación o efectos secundarios intolerables. A los pacientes se les administro entre 800-3600mg de SAMe al día durante 10 semanas. De 11 pacientes que completaron el estudio, 10 mostraron mejorías de 50% o más en la Escala de Hamilton para Evaluar la Depresión. Dos pacientes concluyeron prematuramente su participación en el estudio debido a niveles elevados de ansiedad, sin embargo no está claro si fue a causa del tratamiento con SAMe o no.


Esquizofrenia Esquizofrenia

Un estudio evaluó los efectos de la suplementación con SAMe en pacientes con esquizofrenia. Dado que la SAMe demostró incrementar la actividad de la enzima catecol-O-metiltransferasa (COMT), este estudio incluyo a pacientes conocidos con bajos niveles de actividad de esta enzima. Un total de 18 pacientes con esquizofrenia crónica fueron aleatorizados para recibir 800mg de SAMe o placebo diariamente durante 8 semanas. Los resultados indicaron una leve disminución en el comportamiento agresivo y mejoras importantes en la calidad de vida posterior a la administración de la SAMe. Dos pacientes que recibían SAMe experimentaron algo de exacerbación de la irritabilidad. Sin embargo, los investigadores se sienten cautelosamente optimistas de que la SAMe puede tener el potencial para mejorar ciertos aspectos de la esquizofrenia y mejorar la calidad de vida del paciente.


Deterioro cognitivo Deterioro cognitivo

Varios agentes naturales que actúan como donadores del grupo metilo han sido investigados por su uso en los tratamientos del deterioro cognitivo, incluyendo la metilcobalamina, betaína y colina. Un estudio de pacientes con Alzheimer encontró que, comparado con los controles de salubridad, los pacientes con Alzheimer tenían niveles inferiores de SAMe presente en el fluido cerebroespinal, el fluido que rodea al cerebro. [8]

En los pacientes con la enfermedad de Alzheimer, la suplementación con una formula combinada de agentes nutricios que incluían el ácido fólico, B12, vitamina E, N-acetil cisteína, Acetil-L-carnitina, y SAMe resultó en una mejora de los síntomas. Un total de 14 pacientes con Alzheimer recibió suficiente fórmula para 1 año de tratamiento. Se denotaron mejoras en la Escala de Clasificación de la Demencia así como en la Prueba de Dibujo del Reloj (Estado 1 y 2). Los familiares también reportaron mejoras en áreas del Inventario Neuropsiquiátrico (NPI) y la manutención de habilidades para realizar las actividades cotidianas. El rendimiento en el Inventario Neuropsiquiátrico a los tres meses fue equivalente a los resultados obtenidos mediante el tratamiento con el donepezilo, una medicación del Alzheimer.

Un año después, el mismo grupo de investigación publicó los resultados de una prueba aleatoria controlada. El estudio evaluó los efectos de la misma fórmula en pacientes con Alzheimer en etapas medias o tardías, comparado con el placebo. En este estudio, los pacientes que recibían la formula nutricional tuvieron un retraso clínico significativo del deterioro según la Escala de Clasificación de la Demencia y la prueba del dibujo del reloj, comparado con los pacientes del grupo placebo. Los cuidadores reportaron una mejora de aproximadamente el 30% en el Inventario Neuropsiquiátrico, en conjunto con una manutención de la habilidad para realizar actividades de la vida diaria por más de nueve meses, un resultado impresionante.

En estudios sobre animales, la suplementación única con SAMe demostró reducir el deterioro mental relacionado con la edad. Un total de 36 perros de ocho años de edad o mayores quienes mostraron signos de deterioro cognitivo durante al menos un mes, fueron suministrados con SAMe oral o un placebo durante dos meses. Los perros tratados con SAMe demostraron mejores avances en la actividad y la conciencia comparados con aquellos tratados con el placebo. En el grupo tratado con SAMe, hubo un 57% de mejora de la actividad, comparado con un 9% de los del grupo placebo. Para la conciencia mental, existió un 59% de mejora en el grupo tratado con SAMe, comparado con el 21% del grupo placebo. En general, la puntuación total de deterioro mental se redujo en más de un 50% en 41.2% de los perros tratados con SAMe luego de dos meses. Los autores concluyeron que la SAMe era tanto segura como efectiva en la mejora de los signos de deterioro mental relacionados con la edad en perros.


Conclusión

La SAMe es un cofactor importante en múltiples reacciones bioquímicas del cuerpo, incluyendo la producción de neurotransmisores, la fluidez de la membrana celular y el señalamiento químico, así como en la regulación de la expresión génica. Los niveles de SAMe pueden encontrarse disminuidos en pacientes con deterioro cognitivo relacionado con la edad. Múltiples estudios han demostrado la efectividad de la SAMe como un tratamiento adjunto para la depresión mayor. La SAMe también ha demostrado ser prometedora en el tratamiento de ciertos aspectos de la esquizofrenia, así como en el deterioro cognitivo relacionado con la edad. La SAMe puede ayudar a mantener la funcionalidad en pacientes con Alzheimer desde etapas tempranas a tardías.