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Hipoclorhidria - Deficiencia de algo bueno

Brock McGregor
BSc, ND
https://www.mcgregornd.com
11 September 2014
Español

Hipoclorhidria - Deficiencia de algo bueno
by: Brock McGregor BSc ND

McGregor Naturopathic
220 St Clair St Chatham, ON

www.mcgregornd.com
info@mcgregornd.com



Hipoclorhidria - Deficiencia de algo bueno



Introducción

La rápida sensación de llenura al comer, experimentar hinchazón durante y después de las comidas, o sufrir de reflujo ácido pueden todos ser señales de baja acidez estomacal – lo cual se denomina clínicamente como hipoclorhidria. La hipoclorhidria se produce cuando las células parietales de la mucosa gástrica no producen cantidades suficientes de ácido clorhídrico (HCl). Existen numerosas causas subyacentes de la disfunción parietal de orígenes psicológicos, fisiológicos, e infecciosos. Una baja producción de HCl hace que el entorno gástrico carezca de acidez, lo que lleva a una serie de síntomas relacionados con la mala absorción, trastornos digestivos, y la disminución del tono del esfínter esofágico inferior. Una disminución de la acidez estomacal puede conducir potencialmente a la sobreproliferación bacteriana, el reflujo ácido, y las deficiencias de nutrientes. A su vez, las deficiencias nutricionales causadas por hipoclorhidria pueden contribuir a una variedad de condiciones incluyendo la depresión, la osteopenia/porosis, y el acné[1].

La evaluación de la hipoclorhidria implica la toma de caso clínico, así como la interpretación de los análisis de sangre de rutina. Están disponibles varias pruebas específicas para evaluar la acidez estomacal pero no se llevan a cabo con regularidad. En los individuos con condiciones diagnosticadas asociadas con hipoclorhidria, la detección de la hipoclorhidria es especialmente prudente.

El rol del Ácido Estomacal

El ácido estomacal juega un papel fundamental en el proceso digestivo, y es crucial para la descomposición y la utilización adecuada de proteínas en la dieta. Junto con la proteína, se requiere del ácido estomacal para la absorción de una serie de micronutrientes. En particular, se requiere de las secreciones gástricas apropiadas de factor intrínseco y el ácido estomacal para separar y absorber la vitamina B12 de fuentes alimentarias, por lo que la deficiencia de vitamina B12 es una manifestación habitual de baja secreción gástrica. La hipomagnesemia (niveles bajos de magnesio) y deficiencia de hierro también son comunes en los casos de hipoglucemia y aclorhidria. Más allá de su papel en la digestión, el ácido estomacal actúa como una barrera para muchas bacterias patógenas. El bajo ácido estomacal transmite la susceptibilidad a la colonización por bacterias no deseadas en porciones más distales del tracto digestivo. El bajo ácido estomacal, y específicamente el uso de agentes reductores del ácido estomacal, se asocia con infecciones graves, incluyendo la infección por C. difficile. El ácido estomacal también juega un papel mecanicista en nuestro tracto digestivo, actúa señalando al esfínter esofágico inferior (EEI) para que se cierre correctamente. Cuando este funciona de forma inadecuada, el EEI impide que el contenido estomacal entre en el esófago. Si el EEI se mantiene cerrado inadecuadamente, el contenido gástrico puede ascender al esófago causando irritación conocida como reflujo ácido, reflujo gastroesofágico, o acidez gástrica.[1].


Causas de Hipoclorhidria
Causas de Hipoclorhidria

Hay una serie de causas directas de la secreción disminuida del ácido estomacal, las cuales incluyen:

Autoinmunidad

Diversas enfermedades autoinmunes incluyendo la enfermedad de Hashimoto, hipertiroidismo y diabetes tipo 1 se asocian con hipoclorhidria. En la gastritis atrófica autoinmune, el desarrollo de auto-anticuerpos contra las células parietales conduce a la destrucción de las mismas, y una baja producción consiguiente de ácido estomacal. También puede estar presente auto-anticuerpos contra el factor intrínseco, provocando la mala absorción de la vitamina B12 - un hallazgo común en la hipoclorhidria. Comúnmente se desarrolla la anemia perniciosa y se puede reconocer mediante el cribado de rutina. La gastritis autoinmune y anemia perniciosa ocurren 3 a 5 veces más en los individuos con enfermedades autoinmunes que en la población general.[4].

H. Pylori

El Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria vinculada a las úlceras gástricas y pépticas, gastritis y el cáncer de estómago. La H pylori puede producir proteínas que interfieren con la capacidad de las células parietales para secretar cantidades apropiadas de ácido estomacal. La infección con H. pylori se ha demostrado que disminuye la vitamina B12, el hierro, ácido fólico, y los niveles de vitamina A a través de una reducción de la acidez estomacal. Se ha demostrado que mejoraron los parámetros relativos a la absorción de las vitaminas y minerales después de la erradicación de la H. pylori en los individuos afectados.[10,11].

Sensibilidad a los Alimentos

La histamina es un modulador de la liberación de HCl en el intestino. En algunos individuos, la exposición a ciertos alimentos lleva a una disminución de histidina (necesario para la formación de histamina), que conduce a una disminución en la liberación de HCl.[1]

Medicamentos

Los inhibidores de la bomba de protones son uno de los tipos de drogas más comúnmente utilizadas, y se utilizan específicamente para disminuir la acidez estomacal. Esta inducción intencional de hipoclorhidria se asocia con diversas deficiencias de micronutrientes, incluyendo la vitamina B12, el hierro, ácido fólico, la vitamina D, el calcio y zinc. Aunque controvertido, hay una asociación observada entre la osteopenia/porosis y el uso de los IBP. Quizás lo más alarmante es que las infecciones graves adquiridas en la comunidad, tales como la neumonía y la C. difficile se asocian con el uso de los IBP en los ancianos.[6].


Consecuencias de la Hipoclorhidria
Consecuencias de la Hipoclorhidria Deficiencias de las vitaminas y minerals

Como se señaló anteriormente, las deficiencias de ácido fólico, vitamina B12, vitamina D, zinc, vitamina A, calcio, hierro, zinc y se asocian con el ácido estomacal bajo. Estas deficiencias se deben a una disminución de la capacidad de disociar minerales y vitaminas de los productos alimenticios, así como efectos correspondientes sobre otras secreciones gástricas que facilitan la absorción aparte del ácido clorhídrico.[4].

Osteopenia y Osteoporosis

Al igual que con otros minerales, el calcio requiere niveles adecuados de ácido estomacal para disolverse desde su forma de sal con el fin de ser absorbido correctamente. Se postula que los niveles bajos de ácido estomacal, lo que lleva a una disminución de la capacidad para absorber el calcio, puede aumentar el riesgo de osteopenia y osteoporosis. Del mismo modo, el uso a largo plazo de los inhibidores de la bomba de protones se ha asociado con el aumento de riesgo de fractura ósea asociado con una densidad mineral ósea disminuida.[14].

Condiciones de la Piel

Numerosas enfermedades de la piel están asociadas con el ácido estomacal insuficiente. El acné rosáceo, alopecia, eczema, lupus, y el vitiligo han sido relacionados con la deficiencia en la producción de HCl. Los estudios en el año 1945 mostraron que las personas con rosácea mejoraron cuando usaron complementos de HCl.[16].

Depresión

El ácido estomacal no sólo es necesario para la digestión y la absorción adecuada de vitaminas y minerales, sino que también se requiere para digerir adecuadamente las proteínas. Sin la digestión adecuada de proteínas, las personas pueden llegar a tener deficiencias de aminoácidos específicos. Una deficiencia de tirosina y triptófano puede dar lugar a deficiencias en la norepinefrina y la serotonina, lo cual conduce a la depresión. La deficiencia de vitamina B12 también se correlaciona con la depresión y la ansiedad, y tiene una relación bien establecida con la hipoclorhidria.[4,17].

Reflujo ácido

El reflujo ácido es causado por la presencia de contenido estomacal en el esófago. El esfínter esofágico inferior (EEI), que se encuentra entre el estómago y el esófago, impide el movimiento del contenido gástrico al esófago cuando se cierra adecuadamente. A pesar de tratarse de forma rutinaria como una condición de exceso de ácido estomacal, el reflujo es causado con mayor frecuencia por ácido estomacal insuficiente, ya que el EEI necesita el nivel de ácido estomacal adecuado para provocar su cierre adecuado.[1].

Trastornos Digestivos

El estreñimiento, hinchazón, sensación de saciedad y el malestar abdominal están todos asociados con la hipoclorhidria. A menudo, las personas con hipoclorhidria describen una sensación de plenitud de aparición rápida cuando comienzan a comer, y sienten como si la comida "se sienta" en su estómago.


Manejo
Manejo Diagnostico

La hipoclorhidria se puede evaluar a través de los síntomas clínicos en conjunción con la información obtenida de los análisis normales de laboratorio y las pruebas especializadas. Debido a la carencia de micronutrientes asociado a la hipoclorhidria, las anomalías en las pruebas de sangre de rutina como la deficiencia de la vitamina B12 y la deficiencia de hierro a menudo pueden sugerir hipoclorhidria. Las pruebas especiales para medir directamente el ácido estomacal están disponibles pero no se utilizan comúnmente. Estas pruebas incluyen el gastro-test y la prueba de pH gástrico de Heidelberg. La prueba de Heidelberg implica el uso de un pequeño electrodo de pH que se traga y transmite información a través de un transmisor de radio para evaluar el pH gástrico. El gastro-test utiliza un agente provocador del ácido estomacal tal como la cafeína, seguido de la ingestión de una cadena larga unido a una píldora inerte. Se remueve la cadena y se prosigue a medir el pH a varias longitudes para evaluar el pH gástrico. La prueba de provocación de HCl betaína es menos invasiva y capaz de hacerse en casa. Esta prueba utiliza un método de valoración para evaluar la cantidad de suplemento exógeno imitador del ácido estomacal que un individuo puede tolerar.

Tratamiento

La prioridad de cualquier plan terapéutico es identificar y tratar la causa subyacente de la enfermedad. En el caso de la hipoclorhidria, la identificación de factores relacionados y contribuyentes es crucial para el tratamiento. La erradicación de la H. pylori, la eliminación de las sensibilidades a los alimentos, y la modificación del uso de farmacéuticos puede ser cada uno fundamental en la reversión de la causa subyacente de baja acidez estomacal. Junto con el tratamiento de la causa subyacente de la hipoclorhidria, hay varias estrategias que son útiles para elevar el ácido estomacal y reponer los nutrientes que pueden ser deficientes después del bajo ácido estomacal a largo plazo.

i) HCl betaína

Además de ser un complemento útil para evaluar el ácido estomacal, la HCl betaína es útil para aumentar la función digestiva en los individuos con baja acidez estomacal. Al complementarlo antes y durante las comidas, el HCl betaína imita el ácido estomacal, ayudando en la absorción de nutrientes y la digestión. Los protocolos utilizando la HCl betaína a menudo utilizan una estrategia de titulación de dosis para encontrar la dosis de reemplazo adecuada para cada individuo.[1].

ii) Niacina

Existe alguna evidencia que soporta que la niacina puede afectar la producción de ácido estomacal, aunque el mecanismo exacto no está claro.[1].

iii) Angostura

Los herbolarios y otros profesionales médicos a menudo usan hierbas amargas, como la genciana, el diente de león, ajenjo y milenrama para estimular la digestión y aumentar las secreciones gástricas. El sabor amargo de estas hierbas se piensa que es en parte responsable de sus efectos sobre la digestión[18].

iv) Vitaminas del complejo B, hierro, multi-minerales, aminoácidos

Como se discutió, la hipoclorhidria puede disminuir la absorción de B12, hierro, y una serie de otros nutrientes. Un suplemento de nutrientes sospechosos de deficiencia en personas con hipoclorhidria puede mejorar las condiciones relacionadas con la salud y la salud en general.


Conclusión

La hipoclorhidria es un problema de salud complejo que se asocia con y contribuye a una serie de problemas de salud crónicos. La selección de individuos en riesgo puede mejorar los resultados y la calidad de vida.