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¿Es una infección por hongos? - Infecciones vaginales más comunes y su prevención

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Es una infección por hongos? - Infecciones vaginales más comunes y su prevención

by Dr. Sarah King ND

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¿Es una infección por hongos?  - Infecciones vaginales más comunes y su prevención


Introduction

Las infecciones vaginales son una afección bastante común por la que las mujeres acuden al médico o se automedican con preparaciones que no requieren receta médica. Es difícil no automedicarse cuando hay tantas preparaciones de sencilla aplicación adecuadas para infecciones por hongos. Hemos pasado del tratamiento de siete días que se utilizaba en tiempos de nuestras madres y abuelas, a versiones más simples y "limpias" que se basan en un "tratamiento de un comprimido" que puede administrarse tanto por vía oral como vaginal. Pensar que se tiene una infección por hongos porque siente picor en la vagina, o se ha detectado algún olor o flujo anormal, puede ser engañoso. Nos hemos acostumbrado tanto a estas soluciones rápidas para las infecciones vaginales que muchas mujeres van directamente a la farmacia sin pasar primero por el médico. En realidad, esos síntomas podrían no deberse a una infección por hongos, sino a cualquier otro tipo de infección vaginal que podría no curarse con un tratamiento antimicótico tradicional.

Tres de las infecciones vaginales más comunes en mujeres en edad reproductiva son las siguientes: vaginosis bacteriana, candidiasis vaginal (infección por hongos) y tricomoniasis, una infección de transmisión sexual. Debido a la naturaleza y causa de cada una de las infecciones, es importante realizar una evaluación adecuada y hacer las pruebas necesarias para determinar un tratamiento correcto. Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que las mujeres pueden sufrir estas infecciones de manera muy diferente, manifestando unos síntomas o signos únicos, o incluso sin mostrar ningún síntoma en absoluto.


Vaginosis bacteriana

La vaginosis bacteriana (VB) es un caso muy común de disbiosis vaginal que ha derivado en una infección. Debido a que implica un cambio en las especies bacterianas que ocupan la vagina, es posible que no responda a los tratamientos clásicos antimicóticos o a los tratamientos existentes para las infecciones por hongos. Is It a Yeast Infection? - Common Vaginal Infections and Their Prevention En una disbiosis, el medio vaginal tiene un exceso de bacterias anaerobias, en lugar de las especies de lactobacilos protectores que se encontrarían en esta área de forma natural. [1] Este cambio en el microambiente vaginal provoca la degradación de la membrana mucosa, causando irritación y la secreción de un flujo anormal. [2]

A medida que el tejido vaginal se vuelve más puro y sensible, sin su capa mucosa protectora, se vuelve más vulnerable a otro tipo de patógenos. Este tipo de infección bacteriana puede dar lugar a un flujo anormal y a secreciones extrañas y sospechosas con un fuerte olor a pescado. [3] Con estos cambios, el pH del medio vaginal también se modifica y se vuelve menos ácido que en los casos de candidiasis vaginal, por lo que es una forma sencilla de diagnosticar la VB frente a una infección por hongos. [3] Un pH vaginal de 4,5 o menos indicaría un nivel adecuado de bacterias sanas de lactobacilos y por lo tanto, sería poco probable que se tratara de VB.

Hay muchos factores que influyen en el desarrollo de una microdisbiosis vaginal. El uso de productos para el lavado vaginal o tomar antibióticos de amplio espectro pueden reducir las especies sanas de lactobacilos que se encuentran de manera natural en el medio vaginal. [2] Además, el tener relaciones sexuales sin protección de manera frecuente también puede cambiar la flora bacteriana, porque el semen alcaliniza el entorno vaginal. [2] Por eso mismo, es importante abstenerse de tener relaciones sexuales cuando se tiene una infección vaginal. Si se tienen relaciones sexuales sin protección, los espermatozoides cambian el pH vaginal y provocan una disminución en el número de bacterias sanas; y si se opta por tener relaciones sexuales con protección, la fricción del acto sexual puede causar incomodidad e irritación adicional.


Infecciones vaginales por hongos (candidiasis)

Los síntomas que se suelen asociar con una infección por hongos clásica incluyen picor y un flujo muy característico de tipo "requesón". Sin embargo, muchas mujeres pueden experimentar estos síntomas de manera diferente, y pueden presentar un flujo que varíe entre una consistencia más acuosa y una consistencia más gruesa, menos fluida. [2] Otros síntomas adicionales incluyen una posible hinchazón, enrojecimiento e irritación. Debido a que los síntomas pueden ser imprecisos y diferir en función del individuo, frecuentemente ocurre que las mujeres se diagnostican mal. Esto a menudo conduce a un tratamiento inadecuado, que a su vez puede ser causa de infecciones vaginales recurrentes, entre muchas otras patologías. [2]

La cándida vaginal puede ser tratada médicamente de manera muy sencilla con fluconazol oral o clotrimazol vaginal (en óvulo o en crema), sin embargo, es importante incluir tratamientos naturales y /o cambios en el estilo de vida para restablecer adecuadamente un medio vaginal saludable y prevenir la recurrencia de la infección.

El cuidado preventivo es importante para muchas infecciones vaginales e incluye, entre otras cosas, el uso de ropa interior fabricada con tejidos transpirables como el algodón. También es importante evitar llevar tangas, porque estos pueden actuar (literalmente) como puente para los microbios y facilitar el paso de bacterias entre la vagina y el ano.


Tricomoniasis

La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual más común que la gonorrea y la clamidia. [2] Las mujeres con este tipo de infección a menudo experimentan picor vaginal, flujo vaginal anormal e irritación. Aunque estos síntomas son comunes a varias infecciones vaginales, el flujo puede presentar un color amarillento o verde, o incluso tener una apariencia espumosa. [4] A diferencia de la VB y la candidiasis, no es raro experimentar dolor al tener relaciones sexuales (dispareunia) y sentir dolor al orinar, lo que se conoce como micción dolorosa (disuria).

Is It a Yeast Infection? - Common Vaginal Infections and Their Prevention
El examen vaginal

No se debe sobrestimar la importancia que tiene un examen vaginal. No es algo que a las mujeres nos guste mucho, pero su médico podrá obtener una gran cantidad de información realizando este tipo de exploraciones.

Primero, su médico inspeccionará el tejido vaginal, buscando cualquier lesión en la piel que podría no ser visible para usted. También comprobará si hay protuberancias o bultos que podrían diagnosticarse como quistes o verrugas.

Después de una inspección de los tejidos externos, su médico obtendrá muestras de hisopo y podría usar un espéculo para visualizar el cuello uterino y tomar hisopos adicionales en esa área. Su médico puede comprobar el pH de las secreciones vaginales y el flujo muy fácilmente (a menudo sin necesidad de insertar un espéculo), lo que podría ayudar a distinguir entre los diferentes tipos de infecciones mencionados anteriormente.

Aunque no se realiza normalmente si se trata de una infección vaginal, puede que su médico decida realizar la prueba de Papanicolaou, también conocida como “citología cérvico vaginal” o “frotis de Papanicolau”. Durante la prueba, obtendrá una muestra de las células del cuello uterino para detectar cualquier célula anormal presente en esa zona.

En el examen con espéculo, su médico podrá ver lo que está sucediendo dentro del canal vaginal. Es un método excelente para diagnosticar el tipo de infección que está sufriendo. Por ejemplo, en algunos casos de tricomoniasis, el cuello uterino puede presentar una apariencia característica tipo "fresa", que se produce a consecuencia de las pequeñas hemorragias que causa la infección.

En un estudio concreto de un caso de infección vaginal, un examen con espéculo mostró que había un objeto extraño que era desconocido para la paciente. [5] En este caso, la paciente había olvidado un tampón en su interior, que era lo que causaba todos esos síntomas. Solo mediante un examen con espéculo, el médico fue capaz de localizar la masa fibrosa que se había deformado por completo y había causado la infección. [5]


Prevención y tratamiento

La salud vaginal, en su mayor parte, se ve afectada por nuestro estilo de vida, nuestra dieta y el estado de nuestra función inmune. El uso de probióticos por vía oral y/o vaginal se ha utilizado para prevenir la recurrencia de infecciones como la vaginosis bacteriana, pero es especialmente importante recurrir a ellos después de haber tomado antibióticos durante un tiempo. [6] Hay diferentes maneras de evitar las infecciones vaginales que, además, también ayudarán a reducir el riesgo de recurrencia. Entre otras, se incluyen las siguientes:

  • Evitar el uso de tampones y la inserción de otros objetos extraños
  • Evitar sustancias irritantes tales como espermicidas y duchas vaginales, y jabones o detergentes irritantes (especialmente aquellos que contienen algún aroma o fragancia).
  • Evitar el uso de la bañera de hidromasaje
  • Usar ropa interior fabricada con tejidos transpirables como el algodón, y abstenerse de usar tangas.
  • Coma una dieta rica en alimentos integrales, con poco contenido en azúcares refinados o sin azúcares refinados
  • Evitar las relaciones sexuales mientras se tiene una infección vaginal
  • Uso de preservativos con parejas sexuales masculinas

Hable con su médico naturópata para obtener más información sobre sus opciones de tratamiento. Hacer un diagnóstico adecuado y realizar pruebas de laboratorio son aspectos clave para recibir el tratamiento correcto, porque hay muchas opciones naturales disponibles en el mercado.